“La República no necesita científicos”: la muerte en la guillotina de Lavoisier.

lavoisier selloAntoine Laurent Lavoisier es considerado el padre de la química moderna, pues introdujo en esta ciencia el método cuantitativo. Las dos principales características que definen su trabajo fueron su interés por la medición exacta, y la importancia de un laboratorio bien equipado para verificar experimentalmente las hipótesis.

Sin embargo tan insigne personaje murió guillotinado. ¿Pero qué le llevo a esa situación?

Había nacido Lavoisier en París en el año 1743 en el seno de una familia acomodada lo que le permitió dedicarse a lo que realmente le interesaba: el estudio y la investigación. En 1771 se casó con Marie-Anne Paulze, un matrimonio concertado y un acontecimiento que resultaría fundamental en su vida por diversas razones. El tenía 28 años; la novia, 13. Pese a la diferencia de edad, desde el principio Marie-Anne trabajó con su marido en el laboratorio; y más tarde ella misma se hizo cargo de la edición de las memorias científicas de Lavoisier. Pero aportó algo más. Marié Anne era hija de uno de los propietarios de una curiosa institución fiscal, muy relevante en la Francia del Antiguo Régimen: la Ferme Générale.

Retrato de Lavoisier y su esposa

Retrato de Lavoisier y su esposa

En esencia, la Ferme era una empresa que se dedicaba a recaudar impuestos para la Corona, que no contaba por entonces con una administración tributaria eficiente. Los recaudadores generales –”fermiers généraux”– garantizaban al rey recursos financieros de forma regular; a cambio, eso sí, de una generosa participación en los ingresos que conseguían; y mayores fondos obtenían aún si lograban elevar el nivel de la recaudación por encima de la cifra previamente pactada con la administración real. Todo ello tuvo como efecto que estos recaudadores se hicieran enormemente ricos; Lavoisier quería  con ello independencia económica  para dedicarse en cuerpo y alma a la ciencia, sobre todo a la química, su gran pasión. Así, Lavoisier consiguió enormes ingresos -derivados principalmente de los impuestos que pagaban los pobres- que le permitieron construir el mejor laboratorio de su época.

Un lugar de encuentro tanto para los principales científicos franceses como para las celebridades que visitaban el país, como Benjamin Franklin o Joseph Priestley. Este laboratorio se encuentra actualmente en el Museo Nacional de la Técnica de París.

 La actuación de estos recaudadores dio origen a todo tipo de quejas referidas, sobre todo, a su forma –a menudo brutal– de tratar a los contribuyentes. No es sorprendente que en 1789, cuando estalló la revolución, la Ferme Générale fuera una institución odiada por la mayor parte de la población y fuera considerada un símbolo del despotismo de la monarquía.

De esta manera hacia 1792, con la llegada al poder de Robespierre y la radicalización de la revolución, el odio hacia los recaudadores generales se desató.  Lavoisier fue retirado de su laboratorio y más tarde fue arrestado. Cuando alegó que era un científico y no un recaudador de impuestos (cosa no del todo cierta), el juez revolucionario contestó con la famosa frase “la República no necesita científicos”. Mucho más acertado fue, sin embargo, el comentario del matemático Lagrange: “Sólo ha hecho falta un instante para cortarle la cabeza; pero Francia no será capaz de producir otra semejante en un siglo”.

Lavoisier fue guillotinado junto con su suegro y otros recaudadores el 8 de mayo de 1794, cuando solo contaba con cincuenta y un años de edad.

Permítame el lector hacer un comentario final desde Juan de la Ciencia. Hoy y aquí, como antaño en el país vecino con Lavoisier, se está “guillotinando” a una de las generaciones de científicos mejor preparadas y en las que se ha invertido por parte del gobierno ingentes cantidades de dinero, “condenándola” a la emigración forzosa. Es hora de que el gobierno y su ministro de Hacienda rechacen la frase “la República (el gobierno) no necesita científicos” y que lo hagan por la necesidad que tiene un país moderno de basar su economía en la innovación aunque lo haga solo por honor a su compañero recaudador de impuestos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s